¿SWAP, qué es?

Un swap es un contrato de derivados entre dos partes que implica el intercambio de flujos de efectivo pre acordados de dos instrumentos financieros. Los flujos de efectivo suelen determinarse utilizando el importe principal nocional (un valor nominal predeterminado). Cada corriente de los flujos de efectivo se denomina "tramo".

Introducidos a finales de la década de 1980, los swaps son un tipo de derivado relativamente nuevo. Aunque son relativamente nuevos, su simplicidad, unida a sus amplias aplicaciones, los convierte en uno de los contratos financieros más negociados.

Los profesionales de las finanzas corporativas pueden utilizar los contratos de swap para cubrir el riesgo y minimizar la incertidumbre de determinadas operaciones. Por ejemplo, a veces los proyectos pueden estar expuestos al riesgo de tipo de cambio y el director financiero de la empresa puede utilizar un contrato de permuta de divisas como instrumento de cobertura.

A diferencia de los futuros y las opciones, los swaps no se negocian en las bolsas, sino en el mercado extrabursátil. Además, las contrapartes de los swaps suelen ser empresas y organizaciones financieras y no particulares, porque siempre hay un alto riesgo de incumplimiento de la contraparte en los contratos de swaps.

Algunas instituciones financieras suelen participar como creadores de mercado en los mercados de swaps. Estas instituciones, que también se conocen como bancos de swaps, facilitan las operaciones haciendo coincidir a las contrapartes.

Tipos de SWAP

Los mercados financieros modernos emplean una amplia selección de este tipo de derivados, adecuados para diferentes fines. Los tipos más populares son:

1. Swap de tipos de interés (IRS)

Las contrapartes acuerdan intercambiar un flujo de pagos de intereses futuros por otro, sobre la base de un importe principal predeterminado. Generalmente, los swaps de tipos de interés implican el intercambio de un tipo de interés fijo por un tipo de interés variable.

2. Swap de divisas o permuta de divisas

Las contrapartes intercambian el importe principal y los pagos de intereses denominados en diferentes monedas. Estos contratos swaps suelen utilizarse para cubrir otra posición de inversión contra las fluctuaciones del tipo de cambio.

3. Swap de materias primas o commodity swaps

Estos derivados están diseñados para intercambiar flujos de efectivo flotantes que se basan en el precio al contado de una materia prima por flujos de efectivo fijos determinados por un precio pre acordado de una materia prima. A pesar de su nombre, los swaps de materias primas no implican el intercambio de la materia prima real.

4. Credit Default Swaps (CDS)

 

Un CDS proporciona un seguro contra el impago de un instrumento de deuda. El comprador de un swap transfiere al vendedor los pagos de la prima. En caso de impago del activo, el vendedor reembolsará al comprador el valor nominal del activo impagado, mientras que el activo se transferirá del comprador al vendedor. Los swaps de incumplimiento crediticio adquirieron cierta notoriedad debido a su impacto en la Crisis Financiera Mundial de 2008.

Aplicaciones de los swaps

1 Cobertura de riesgos

Una de las principales funciones de los swaps es la cobertura de riesgos. Por ejemplo, los swaps de tipos de interés pueden cubrir las fluctuaciones de los tipos de interés, y los swaps de divisas se utilizan para cubrir las fluctuaciones de los tipos de cambio.

2 Acceso a nuevos mercados

Las empresas pueden utilizar los swaps como herramienta para acceder a mercados antes no disponibles. Por ejemplo, una empresa española puede optar por suscribir un swap de divisas con una empresa británica para acceder al tipo de cambio más atractivo entre el euro y la libra esterlina, ya que la empresa con sede en el Reino Unido puede pedir préstamos en su país a un tipo más bajo.