¿Qué es un préstamo puente y cómo funciona?

Un préstamo puente es una opción de financiación temporal. Está diseñada para ayudar a los propietarios a "salvar" el espacio entre la venta de una vivienda existente y la compra de una nueva. Puedes utilizar el capital de tu casa actual para el pago inicial de tu próxima propiedad mientras esperas a que se venda tu casa.

Los plazos de los préstamos puente suelen ser de seis meses, pero pueden oscilar entre 90 y 12 meses o más. Para poder acceder a un préstamo puente, debe existir un acuerdo de venta en firme de tu vivienda actual.

Este tipo de financiación es más habitual en los mercados inmobiliarios calientes, donde las guerras de ofertas son la norma. Funcionan cuando necesitas tomar una decisión rápida sobre la casa de tus sueños sin preocuparte de si tu casa actual se ha vendido. Cuando la vendes, puedes utilizar los ingresos para pagar el préstamo puente y los intereses.

Posibles ventajas de los préstamos puente

  • Pueden ayudarte a comprar una casa antes de que la tuya se venda
  • Puede proporcionarte tranquilidad al darte más tiempo para vender tu casa
  • Te permite utilizar el capital de tu casa actual para el pago inicial de tu nueva casa
  • Puede darte los fondos y el tiempo para hacer mejoras en tu nueva casa antes de vivir en ella

Posibles desventajas de los préstamos puente

  • Los intereses pueden ser más caros que la financiación convencional
  • Puede variar mucho en términos, costes y condiciones
  • Puede suponer un mayor riesgo. Esto se debe a que estás asumiendo un nuevo préstamo con un tipo de interés normalmente más alto y sin garantía de que tu casa se venda durante el plazo
  • Antes de empezar a buscar casa, quizá quieras ver si puedes optar a un préstamo puente, para estar preparado en caso de que tengas que decidirte rápidamente a hacer una oferta por una nueva casa.
  • Consulta a un especialista en hipotecas para saber más sobre las posibles ventajas e inconvenientes de la financiación puente.

Preguntas Frecuentes

Aquí tienes un resumen rápido: Pagas un 10% de entrada y aseguras dos hipotecas: Una por el 80% del precio de la nueva vivienda y una segunda por el resto. Después de vender tu casa actual, puedes utilizar los fondos que te queden después de pagar el saldo pendiente para pagar la hipoteca más pequeña del 10% de la nueva propiedad.

Para que te aprueben un préstamo puente, normalmente se requiere un crédito sólido y unas finanzas estables. Los prestamistas pueden establecer puntuaciones crediticias mínimas y ratios de deuda-ingresos. En general, si tu situación financiera es inestable, podría ser difícil conseguir un préstamo puente.